lunes, 2 de junio de 2008

TROYA DEL ALMA



Troya del alma le prestara un rayo
Lope

No te bastó cercarme y oponerte
Con tus crueles fuerzas a las mías,
Ni te fueron bastantes alegrías
Las continuas injurias de mi suerte,

Sino que ya, por arrasarme y verte
Reina desoladora de mis días,
Has entrado a traición donde querías
Y siembras fuego, destrucción y muerte.

Y pues todo lo quemas como sabes,
Aunque entre ruinas solas me has dejado,
Ahora arranco del fuego mi costado

Y te lo envío para que me acabes.
Última sombra donde mi alma apoya:
Mi corazón, como encendida Troya.

7 comentarios:

Cariátides dijo...

Ayyyy ¡Dios! Cuántas veces han hecho también eso conmigo, cuántos seres despiadados hay por ahí sueltos que van como apisonadoras por las vidas ajenas....

Muy bonito. Es tan redondo que no da lugar más que a ponerle su punto final.

Me gustan tus poesías tanto como tu prosa...Te animo a seguir compartiendo tu alma poeta.

Besos.

Animal de Fondo dijo...

Gracias por unas palabras tan bonitas, Cariátides, y por lo que encierran. Y en cuanto a las apisonadoras, me he entrenado tanto en vivir el presente que te aseguro que no me acuerdo de por qué escribí tal cosa; no sé si sería por algo que me pasó o solamente por elucubración literaria; prefiero pensar que fue lo segundo, aunque verdaderamente ya no me importa. La verdad es que no está mal esto de estar casi más atento a las pasiones de Lope que a las propias que pasaron.
De todas formas sí que me acuerdo de una cosa, a ver si te pasa a ti, ya que nos parecemos tanto. Siempre he sido enamoradizo. Enseguida abría la puerta, pero eso no representaba ningún peligro, porque tenía mis recursos para escapar, si se necesitaba hacerlo. Pero cuando me hacían alguna trastada y yo cerraba la puerta pero luego perdonaba y la volvía a abrir, volvía a confiar, si ese abrir y cerrar se hacía demasiadas veces, entonces ya perdía yo el control y quedaba en las manos ajenas. ¡Y ahí si era Troya, claro! No sé si me habré explicado medio bien.
Me ha animado mucho tu comentario, ya pensaba que estaba empezando a aburrir.
Besos también.

Cariátides dijo...

Jajajaja

Pues, como no podía ser de otra manera, volvemos a coincidir. Ahora ya no me enamoro tanto...los años me han templado, pero en mi adolescencia: 1ª, 2ª y 3ª (considero que la adolescencencia se divide en esas tres etapas) fui muy enamoradiza. Y además tenía la facultad de enamorarme de chicos que vivían al otro lado del país:un asturiano, un vasco, un catalán, un jiennense,un granaíno, un albaceteño...en fin, en fin de risa.

Y es que a mí el norte me gusta mucho, y los sevillanitos, se ve que como los tenía más visto y yo no soy muy arquetípica de aquí, pues no me hacían tilín. Así que casi estaba garantizado un enamoramiento por viaje...

Claro con tantas dificultades por la distancia duraban poco los amores, algunos calaron más hondo que otros. Hubo un catalán, Jordi se llamaba como no podía ser de otro modo, que consiguió mantenerme en vilo casi un año. Menudas tormentas emocionales en palabras de nuestro amigo Joselu, la de dinero que le di a telefónica por un ratito de conversación y la alegría que me daba recibir mis cartas de amor...también soy de vivir el presente y no conservo ninguna de ellas. Que me perdonen aquellos por los que un día suspiré...

Soy tan pasional que los de mi alrededor siempre se lo han pasado muy bien con mis arrebatos amorosos. Menos mal que la madurez me ha servido para adquirir algo de cordura y de sensatez en cuanto a las emociones,y es algo que se agradece Animal, pero quien fue pasional lo sigue siendo.

... Yo soy radicalwoman o sí o no, no me gustan los grises, aunque lo más sabio siempre son los puntos medios.

Un abrazo afectuoso y caluroso, que ya está aquí el verano.

Jueves dijo...

Fmesmenota, te leto y no sabes con cuánta atención... Pero este asunto "espinoso" y este soneto tan bien plantado precisan primero de mi descanso en la camita, y luego con fueerzas renovada retorno a mi origen...

Si yo hubiera tenido su talento, habría sido Lope en el XVII o en el XXI y también me habría vuelto, vieja y pellejuda, loca de amor por Marta de Nevares... ¡Quién fuera Lope!... ¡Quien supiera hacer sonetos!

Medio abrazo (el otro medio después).

Darth Tater dijo...

Caramba, con tan lindas prosa y poesías, y ante tales comentarios no me resta más que quitarme el sombrero...
p.d. a mí sí me gustan los grises y pienso que lo de la guerra de Troya nomás fue pretexto para que luego pudieran hacer la peli con Brad Pitt...

Rey Mono dijo...

Nuevamente paladeo tus palabras en voz alta. En algún punto me sentí como cuando paseaba por mi habitación, en medio de los últimos estertores de la adolescencia, con una antología de Machado quemándome las manos, volviéndose voz a través de mi cuerpo...

Animal de Fondo dijo...

Pues qué te puedo decir, Cariátides, si has hecho mi vivo retrato, hasta en lo de la distancia incluso. Y sí, lo importante son los grises, pero hay que ver qué trabajo nos cuesta quedarnos en ellos!

Querida Jueves: Pues sigo preguntándome cómo te encontrarás. Ojalá que mejor. Besos.

Gracias, Dath, has entrado en este blog con una capacidad de animarme y hacerme sonreír que te agradezco mucho; lo necesito, la verdad, así que: ¡gracias! gracias por encontrar ese punto exacto en el corazón que tú sabes tocar tan bien.

Y gracias también a ti, Víctor. Nunca aspiré a que otro ser humano leyera mis palabras en voz alta, así que me emociona tu consideración. Has hecho que me sienta un poco autor anónimo, que siempre fue el más alto grado de lo que quise ser. Un abrazo.