sábado, 12 de enero de 2008

MÁS DE CÉSAR VALLEJO

Hemos pasado unos días de emociones intensas y tal vez a alguien de entre los amables comentaristas que han hablado de esas emociones le guste recordar algún poema más de Vallejo. Borges dijo que en su juventud le gustaban los atardeceres, los arrabales y la desdicha, mientras que en su madurez prefería las mañanas, el centro y la serenidad. Pero siempre se puede hacer una excepción.

De Poemas Humanos:
"Un hombre pasa con un pan al hombro
¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?
Otro se sienta, ráscase, extrae un piojo de su axila, mátalo
¿Con qué valor hablar del psicoanálisis?
Otro ha entrado a mi pecho con un palo en la mano
¿Hablar luego de Sócrates al médico?
Un cojo pasa dando el brazo a un niño
¿Voy, después, a leer a André Bretón?
Otro tiembla de frío, tose, escupe sangre
¿Cabrá aludir jamás al Yo profundo?
Otro busca en el fango huesos, cáscaras
¿Cómo escribir, después, del infinito?

Un albañil cae de un techo, muere y ya no almuerza
¿Innovar luego el tropo, la metáfora?
Un comerciante roba un gramo en el peso a un cliente
¿Hablar, después, de cuarta dimensión?
Un banquero falsea su balance
¿Con qué cara llorar en el teatro?
Un paria duerme con el pie a la espalda
¿Hablar, después, a nadie de Picasso?
Alguien va en un entierro sollozando
¿Cómo luego ingresar en la academia?
Alguien limpia un fusil en su cocina
¿Con qué valor hablar del más allá?
Alguien pasa contando con sus dedos
¿Cómo hablar del no-yo sin dar un grito?"


3 comentarios:

Aranzazu dijo...

Muxu pila no es más que "muchos besos", "una pila de besos", ¡nada malo! : D

La verdad que hoy no puedo decir nada de los temas habituales de los que hablo, pero bueno, mejor así, que a este paso me dará un infarto con tanta nouvelle.

Muxu pila ^-^

Jueves dijo...

Morirse en en París, con aguacero, un día del que ya se tenga memoria, qué proto, porque se sabe desde el princpio que uno ha nacido cuando Dios estaba enfermo, grave...
En día de luto poético, me vuelves a Vallejo, del que no tengo libro y muy poca memoria: mi profesor de Literatura Hispanoamericana, viejito Sainz de Medrano, lo recitaba bordando cada dislocación sintáctica.
Y yo sentí el mismo dolor, sin causa, sin padres ni descendientes, dolor solamente... y no me compré nunca el libro.
Ahora no sé de qué hablo ni a veces de qué quiero hablar... Es mejor callarse y dar(se) un abrazo, que es domingo y hace frío y no sé qué más decir.
Desde esta obstinada resistencia: ¡un abrazo!

FMESMENOTA dijo...

Pues si no tienes libro de Vallejo, Jueves, yo te recomiendo que te pases por la Plaza de Armas, de la Habana, y allí te compres uno de segunda mano; la edición de Casa de las Américas siempre ha sido muy barata y tiene unos tipos bastante chulos, un Garamond muy legible. Recuerdo que, poco tiempo después de pagarle yo una fortuna (después de dos años de regateo) al librero de Renacimiento por los ocho tomos de la colección Joya, de Azorín, los vi a un precio de risa en esa Plaza. No veas lo que me costó convencer a quien los vendía para que subiera el precio. ¡Los ocho tomos juntos!
No he querido escribir nada de Ángel González, me parece que habrá vivido una vida buena. Ha sido un poeta decente, de segunda fila (que no es malo), cuyos versos seguramente se olvidarán porque su voz no ha sido universal y sus palabras acusan el paso del tiempo. He releído su poema sobre el matrimonio que se quiere tanto en su Tratado de Urbanismo y me ha parecido que habían pasado siglos desde que lo leí. No se puede reflejar, en poesía, las características del momento que uno vive, si se quiere escribir para otros que no sean los de tu pueblo (como tú bien sabes por las églogas esas que tanto nos gustan). La única explicación que se me ocurre como motivo de que la noticia de su muerte se comente en tantos blogs es que sea un autor obligatorio de citar en clase y por eso se haya leído. Si no es así, no me lo explico. En cualquier caso, ha tenido cierto éxito en vida y por eso no me da mucha pena, me alegro de que haya podido sentir ese éxito.
Ya sé que habría sido mejor callarse como dices, pero tenía muchas ganas de hablar contigo, usando tus palabras, "hablar de nada con los amigos".
Otro para ti.