
No me ha interesado nunca hurgar entre rencillas, así que desconozco por completo las raíces de la desavenencia entre JRJ otros "poetas". Algo grave debió suceder en 1933 entre J. Guillén y JRJ, porque en la edición del 62 de Francisco Garfias de cartas escogidas de Juan Ramón, ya figuran tres "Telefonemas" de éste a Guillén, que paso a copiar:
Madrid, 24 junio 1933
Joge Guillén
Valladolid
Ruégole retire orijinal mío revista.
Valladolid
Ruégole retire orijinal mío revista.
Juan Ramón Jiménez.
Madrid, 27 junio 1933
Madrid, 27 junio 1933
Jorge Guillén
Valladolid
Quedan hoy retirados trabajo y amistad.
Valladolid
Quedan hoy retirados trabajo y amistad.
Juan Ramón Jiménez.
Madrid, 27 junio 1933
Madrid, 27 junio 1933
Jorge Guillén
Valladolid
Las innecesarias explicaciones las tiene ya X.
Valladolid
Las innecesarias explicaciones las tiene ya X.
Juan Ramón Jiménez.
Aunque muchos digan que era difícil tratarse con Juan Ramón, a mí me parece todo lo contrario, a la vista de sus cartas. Es increíble leer cómo le dice a Valle, a propósito de un libro que éste le había dedicado, Tirano Banderas, que consideraba esa obra menor y de la parte preciosista y amanerada de Valle, la que a él no le gustaba, al contrario que "Divinas Palabras", que le parecía una maravilla. Quiero decir que Juan Ramón siempre llamó a las cosas por su nombre, siempre las expresó directamente al interesado, sin esconderse y a las claras, y nunca quiso que esa actitud tan poco "política" fuera motivo de disgustos. A mí ese modo de proceder me parece sencillo, tal vez porque muchas veces también lo he hecho así; por eso mismo sé que eso que se pretende hacer por verdadera lealtad no siempre sienta bien. A menudo he repetido que seguir la corriente a alguien es un modo poco digno de despreciarlo. Y aunque lo he repetido tantas veces, nunca me ha servido de nada.
Siguiendo el hilo de la narración de Marcelo Uribe en la introducción a la edición facsímil de Orígenes, Juan Ramón escribió a Lezama:
Querido Lezama:
Jorge Guillén me atacó con sus décimas y nonas de Orígenes y en Orígenes le respondo. Es necesario desenmascarar a los traidores.
Aunque muchos digan que era difícil tratarse con Juan Ramón, a mí me parece todo lo contrario, a la vista de sus cartas. Es increíble leer cómo le dice a Valle, a propósito de un libro que éste le había dedicado, Tirano Banderas, que consideraba esa obra menor y de la parte preciosista y amanerada de Valle, la que a él no le gustaba, al contrario que "Divinas Palabras", que le parecía una maravilla. Quiero decir que Juan Ramón siempre llamó a las cosas por su nombre, siempre las expresó directamente al interesado, sin esconderse y a las claras, y nunca quiso que esa actitud tan poco "política" fuera motivo de disgustos. A mí ese modo de proceder me parece sencillo, tal vez porque muchas veces también lo he hecho así; por eso mismo sé que eso que se pretende hacer por verdadera lealtad no siempre sienta bien. A menudo he repetido que seguir la corriente a alguien es un modo poco digno de despreciarlo. Y aunque lo he repetido tantas veces, nunca me ha servido de nada.
Siguiendo el hilo de la narración de Marcelo Uribe en la introducción a la edición facsímil de Orígenes, Juan Ramón escribió a Lezama:
Querido Lezama:
Jorge Guillén me atacó con sus décimas y nonas de Orígenes y en Orígenes le respondo. Es necesario desenmascarar a los traidores.
Suyo siempre,
J.R.J.
J.R.J.
Relata después Marcelo Uribe:
Según Efraín Barradas, Juan Ramón Jiménez tomó la décima de Guillén "Desnuda Perfecta" como una crítica o parodia de "vino, primero, pura", famoso poema suyo.
Y transcribe la versión de los hechos que refiere Cintio Vitier:
"En cuanto a la ruptura entre Lezama y José Rodríguez Feo, es una enredada historia de la cual tengo la siguiente versión. Un día que celebrábamos una fiesta familiar -creo que era el cumpleaños de nuestro hijo Sergio-, Lezama nos dijo que estaba muy preocupado por la colaboración que Juan Ramón Jiménez había enviado para el número que proyectaba dedicar al centenario de Martí, ya que contenía duros ataques contra Vicente Aleixandre y Jorge Guillén, quienes eran también amigos nuestros. Recuerdo que comentó que este tipo de ataque no era propio del estilo de Orígenes y mucho menos en un número dedicado a Martí. Según nos dijo había escrito a Juan Ramón tratando de convencerlo de que enviara otra colaboración, y desde luego no publicaría aquellos ataques en el número dedicado a Martí, como así fue. Juan Ramón, sin embargo, se mostró intransigente y alegó que había sido ofendido desde las páginas de la revista y tenía derecho a responder. Resultó que, efectivamente, en un número anterior se había publicado una décima de Jorge Guillén en que ripostaba el juicio de Juan Ramón sobre los "poetas profesores". Como aquello estaba escrito, diríamos, en clave, no nos dimos cuenta. Lo que la décima venía a decir era que si algunos poetas se ganaban la vida trabajando como profesores, el que los criticaba, en cambio, vivía de su esposa, cuya voz se oía al final de la décima diciendo: "No te canses, amor". (Por otra parte, aunque no en Orígenes, Aleixandre había declarado que toda poesía "esquisita" era una poesía "mutilada"...)
"[...] Nos expresó [Lezama] además que antes de salir Rodríguez Feo de viaje al extranjero, había revisado deprisa los materiales del número siguiente y nada objetó. Sin embargo, al regresar Rodríguez Feo de España, donde supongo que estrechó su amistad con Aleixandre y Guillén, y encontrarse con el número 34 de Orígenes, en el que se incluían los referidos ataques, le exigió a Lezama una retractación pública que él desde luego no aceptó. Entraron así en conflicto y se separaron.
"[...] Aunque ciertamente no nos pareció "correctísima" la andanada de Juan Ramón contra Aleixandre (como tampoco lo fueron las de Quevedo, Lope y Góngora entre sí), cerramos filas junto a Lezama, a quien lo que le pareció "correctísima", según dice en la "advertencia" del número 35, fue la "publicación de dicho texto. Nuestra participación desde ese momento se hizo más importante, directa y sustancial."
Bien, para terminar, copio las dos décimas citadas de Jorge Guillén, publicadas en el número 31 de Orígenes, bajo el título común de "Epigramas", junto con otras nueve:
DESNUDA PERFECTA
¿Toda luz no espera elegancia,
No exige forma a tanta vida?
Que los alfileres de Francia
Preparen la Venus vestida.
Cheques firme, por tanto, Creso
Para que el régimen de exceso
Transforme en pulcritud el mal
A que un demonio le condujo.
¿Conformar a Venus es lujo
-O la creación capital?
"LOS POETAS PROFESORES"
¿Y qué? ¿Usted me querría
Genial ignaro? ¡Por Dios!
Sostengo mi día al borde
Mismo de la vocación
Sin negocio que me anule,
Sin ocio en que impere yo
Como altanero parásito
De... No te canses, amor.
Trabajar también ahonda
La vida: mi inspiración.
Según Efraín Barradas, Juan Ramón Jiménez tomó la décima de Guillén "Desnuda Perfecta" como una crítica o parodia de "vino, primero, pura", famoso poema suyo.
Y transcribe la versión de los hechos que refiere Cintio Vitier:
"En cuanto a la ruptura entre Lezama y José Rodríguez Feo, es una enredada historia de la cual tengo la siguiente versión. Un día que celebrábamos una fiesta familiar -creo que era el cumpleaños de nuestro hijo Sergio-, Lezama nos dijo que estaba muy preocupado por la colaboración que Juan Ramón Jiménez había enviado para el número que proyectaba dedicar al centenario de Martí, ya que contenía duros ataques contra Vicente Aleixandre y Jorge Guillén, quienes eran también amigos nuestros. Recuerdo que comentó que este tipo de ataque no era propio del estilo de Orígenes y mucho menos en un número dedicado a Martí. Según nos dijo había escrito a Juan Ramón tratando de convencerlo de que enviara otra colaboración, y desde luego no publicaría aquellos ataques en el número dedicado a Martí, como así fue. Juan Ramón, sin embargo, se mostró intransigente y alegó que había sido ofendido desde las páginas de la revista y tenía derecho a responder. Resultó que, efectivamente, en un número anterior se había publicado una décima de Jorge Guillén en que ripostaba el juicio de Juan Ramón sobre los "poetas profesores". Como aquello estaba escrito, diríamos, en clave, no nos dimos cuenta. Lo que la décima venía a decir era que si algunos poetas se ganaban la vida trabajando como profesores, el que los criticaba, en cambio, vivía de su esposa, cuya voz se oía al final de la décima diciendo: "No te canses, amor". (Por otra parte, aunque no en Orígenes, Aleixandre había declarado que toda poesía "esquisita" era una poesía "mutilada"...)
"[...] Nos expresó [Lezama] además que antes de salir Rodríguez Feo de viaje al extranjero, había revisado deprisa los materiales del número siguiente y nada objetó. Sin embargo, al regresar Rodríguez Feo de España, donde supongo que estrechó su amistad con Aleixandre y Guillén, y encontrarse con el número 34 de Orígenes, en el que se incluían los referidos ataques, le exigió a Lezama una retractación pública que él desde luego no aceptó. Entraron así en conflicto y se separaron.
"[...] Aunque ciertamente no nos pareció "correctísima" la andanada de Juan Ramón contra Aleixandre (como tampoco lo fueron las de Quevedo, Lope y Góngora entre sí), cerramos filas junto a Lezama, a quien lo que le pareció "correctísima", según dice en la "advertencia" del número 35, fue la "publicación de dicho texto. Nuestra participación desde ese momento se hizo más importante, directa y sustancial."
Bien, para terminar, copio las dos décimas citadas de Jorge Guillén, publicadas en el número 31 de Orígenes, bajo el título común de "Epigramas", junto con otras nueve:
DESNUDA PERFECTA
¿Toda luz no espera elegancia,
No exige forma a tanta vida?
Que los alfileres de Francia
Preparen la Venus vestida.
Cheques firme, por tanto, Creso
Para que el régimen de exceso
Transforme en pulcritud el mal
A que un demonio le condujo.
¿Conformar a Venus es lujo
-O la creación capital?
"LOS POETAS PROFESORES"
¿Y qué? ¿Usted me querría
Genial ignaro? ¡Por Dios!
Sostengo mi día al borde
Mismo de la vocación
Sin negocio que me anule,
Sin ocio en que impere yo
Como altanero parásito
De... No te canses, amor.
Trabajar también ahonda
La vida: mi inspiración.


